El vino ecológico gana impulso. Muchas bodegas tienen ya sus etiquetas ecológicas, pero para una gran mayoría de mortales el concepto de vino ecológico aún genera demasiada confusión. Muchos son los que se plantean que si el vino es jugo de uva fermentado de forma natural, la denominación de “ecológico” o sobra, o se usa por pura estrategia de mercadoctenia. Y nada más lejos de la realidad. Te explicamos qué es un vino ecológico y en qué se diferencia de un vino tradicional.

¿Qué es un vino ecológico?

Por ecológico se denomina un vino elaborado de principio a fin siguiendo criterios sostenibles de agricultura ecológica y vinificación orgánica.

Este vino se produce a partir de uvas procedentes de viñedos también ecológicos donde no se usan o añaden ni fertilizantes, ni herbicidas, ni pesticidas químicos a los abonos. La viticultura se realiza respetando la actividad microbiótica natural de la tierra. Las parcelas de cultivo no llevan agrotóxicos ni ningún tipo de añadido químico; los abonos que se utilizan son naturales, generados en lo posible por la propia biomasa de los cultivos; y el proceso de siembra y de recolección es manual. El resultado de todo este proceso es una uva más sana y natural.

Pero más allá del cultivo y la recolección de la uva, toda la vinificación tiene que ser también lo más orgánica posible, de manera que la fermentación alcohólica se realice con las levaduras existentes de forma natural en el mosto, es decir, sin aditivos ni conservantes añadidos.

Diferencias del vino ecológico con el vino tradicional 

La primera diferencia, como hemos explicado, que el vino ecológico se elabora a partir de uvas también ecológicas u orgánicas, sin pesticidas por ningún lado.

La segunda diferencia es que el vino ecológico está libre de aditivos. Para entender la importancia de esto último, baste con resaltar que en la actualidad hay más de 72 aditivos legales permitidos en el proceso de vinificación, que le permiten al enólogo controlar el sabor, el aroma e, incluso, la textura del vino. En contraste, el vino ecológico no contiene aditivos, con la excepción de una dosis súper pequeñísima de sulfitos –dióxido de azufre que se utiliza desde tiempo de los romanos para estabilizar el vino y que no se altere por la oxidación, avinagrándose–. El contenido en sulfitos del vino ecológico es tan bajo que no tiene que llevar en las etiquetas la frase “contiene sulfitos”.

La tercera diferencia entre vinos ecológicos y tradicionales se produce en el proceso de clarificación y filtración para eliminar los llamados “diamantes del vino”, tristemente conocidos por los usuarios como “posos”, que en la producción ecológica se hace, una vez más, de la forma más natural posible.

logotipo europeo ecologico Por último, la cuarta diferencia radica en el embotellado o, mejor dicho, en el etiquetado. Lo habitual es que el vino ecológico, como el vino tradicional, se embotelle en botella de vidrio de 75 cl. con tapones de corcho natural. Y la etiqueta incluirá el sello que identifica el vino como 100% ecológico, la famosa “euro hoja” –una hoja verde a la que dan forma las estrellas de la bandera europea–.

 

La Felisa, el primer vino ecológico de bodegas Emilio Moro

la felisa emilio moroDe la selección de vinos ecológicos disponibles en De la Tierra al Vino, hoy nos gustaría comenzar hablando sobre  La Felisa, nombre por el que es conocida la madre de los hermanos Moro. La Felisa, es un homenaje a la tradición, al arraigo y a la herencia familiar, y el primer vino ecológico de Bodegas Emilio Moro.

Un vino, con denominación de origen Ribera de Duero, elaborado a partir de uva ecológica prescindiendo del uso de  sulfitos, fermentado a temperatura controlada, macerado durante 18 días con hollejos y posteriormente madurado en barrica de roble francés de 500 L. durante 12 meses.

La primera añada de La Felisa, la de 2016, ya fue calificada como de “espectacular”, reconociéndose en ella los aromas de la variedad Tinta Fina, estandarte de la bodega, en su versión más pura con recuerdos de frutos negros, regaliz y notas de pastelería. Características que se mantienen en sus dos siguientes cosechas –2017 y 2018–, dejando a su paso por boca un sabor voluminoso con un tanino persistente y carnoso, de equilibrada acidez.

hermanos Moro de Bodegas Emilio Moro con su madre Felisa

Hermanos Moro con su madre Felisa

La Felisa es increíble y deja un postgusto largo y tan vivo que sería un “pecado” no contar con él en nuestra extensa carta de De la Tierra al Vino. Hay que probarlo porque no decepciona. Al contrario, es todo un símbolo de la pasión, el alma y la personalidad de un vino natural y auténtico, el amor por la tradición que supone un auténtico y fantástico vino ecológico.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies
Share This