La elaboración de whisky está en su mejor momento, al igual que la calidad del whisky que se produce. Cada vez hay más variedades y más países de procedencia, pero los japoneses, con menos de un siglo de historia en su elaboración, se llevan la palma. ¿Por qué se ha convertido el whisky japonés en el más famoso del mundo?

Clave 1. La historia de amor de la que nació el whisky japonés

Años 20 del siglo pasado: Masataka Taketsuru, joven hijo de un productor de sake enamorado del whisky escocés y americano, decide trasladarse a Escocia a aprender los secretos de la destilación en viaje pagado por un millonario japonés, bajo la única condición de que, al regreso, Masataka tendría que casarse con su hija. Pero en Escocia conoce a Rita Cowan, se enamora perdidamente de ella y Masataka rompe su pre-contrato matrimonial con el millonario japonés.

Masataka regresa a Japón casado con Rita, con unos considerables conocimientos sobre destilación de whisky y una gran deuda económica: la contraída con su fallido suegro, el millonario japonés, que al ver truncado el matrimonio de su hija, le reclama al joven todo el dinero invertido en su viaje. Masataka se ve obligado a asociarse con otro joven enamorado de los destilados escoceses, el farmacéutico Shinjiro Torii, y juntos fundan en Yamazaki, muy cerca de Kioto, la primera destilería puramente japonesa que elabora el primer whisky genuinamente japonés: Suntory.

Shinjiro-Torii-and-Masataka-Taketsuru

(Shinjiro Torii, a la izquierda, y Masataka Taketsuru, a la derecha)

A Rita, la esposa escocesa de Masataka, no le gustaba la asociación con Shinjiro, dado que su marido no pasaba de simple empleado dentro de Suntory, por lo que decide tomar las riendas de la economía familiar y convence a Masataka para fundar en 1934 su propia destilería, la famosa Nikka Whisky, competencia directa de Suntory.

Masataka Taketsuru y esposa ritaRita es a día de hoy un icono en Japón. Hay calles con su nombre en muchas ciudades japonesas e incluso tours turísticos sobre su vida y obra para visitar Yoichi, localidad de Hokkaido donde se establece Nikka. Por si esto fuera poco, en 2015, la televisión japonesa produce una telenovela basada la historia de amor entre Rita y Masataka, Massan, convirtiéndose a su estreno en la producción más vista de toda la historia de la televisión japonesa y la primera serie que se emite con un actor/actriz no japonés en el papel de protagonista.

Clave 2: El agua, elixir de vida y exclusiva diferencia de pureza del whisky japonés

Japón es el país del agua y a través del profundo vínculo que los japoneses han creado con ésta, gira toda su milenaria cultura de vínculo con la Naturaleza. Al igual que en el mundo del vino es imposible separar la uva de la combinación mágica con clima y suelo –la tierra, el famoso terroir–, el agua, el elixir de vida japonés, es lo que ha marcado la exclusiva diferencia de pureza que define el brillo y fama mundial de los whiskys japoneses.

La cebada del whisky japonés, lejos de lo que pueda parecer, proviene principalmente de Escocia, pero el agua es el componente esencial del whisky y cuanto mayor es su pureza, mayor es su calidad. Regresando a la historia de amor de la que nació el whisky japonés, cuando en 1923 Shinjiro Torii y Masataka Taketsuru fundan su primera destilería en Yamakazi, eligen un valle en medio de manantiales cristalinos y de elevada humedad, idónea esta última para que el whisky alcance su madurez en la barrica.

Años después, al fundar Masataka y Rita su primera destilería escogen cuidadosamente Yoichi, en una ubicación muy cercana al mar y con un manantial de agua pura cristalina que discurre por debajo de la propia destilaría, lo que aporta al whisky Nikka puro de malta Yoichi notas de salinidad y aromas de turba únicos.

Tres años de investigación previa le llevó a Masataka encontrar, siempre en función del agua, la ubicación perfecta para su segunda destilería: Miyagikyo, en la isla de Honshu, levantada entre cerezos y enormes cascadas, cuna de una de las emblemáticas variedades de Nikka Whisky, el elegante Single Malt Miyagikyo.

Suntory, la compañía fundada inicialmente por Shinjiro Torii y Masataka también abre en los años 70 su segunda destilería en Hakushu, al oeste de Tokio, en la alta montaña, de nuevo en medio de fantásticos manantiales en un microclima único dentro de los denominados Alpes japoneses.

Yamakazi y Hahushu suman otra peculiaridad único añadida a la pureza del agua y es que, al estar situadas en medio de bosques de bambú en la elaboración final de sus whiskys se hace una filtración con carbón de bambú, un toque original único de Suntory, que le ha valido el reconocimiento de sus whiskys como los mejores del mundo.

Hay otras marcas, además de Nikka (Yoichi, Miyagikyo, Taketsuru)  y Suntory (Yamakazi, Hibiki, Hakushu y otros), mundialmente premiadas: Kirin, Ichiro, Marte y Kuroyoshi; una amplísima gama de whisky japonés: envejecidos en barricas de bourbon, de jerez o en roble japonés Misunara… ¡Queda tantísimo que contar del whisky japonés! Continuaremos, lo prometemos, pero hasta entonces te invitamos a probarlos.

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